lunes, 14 de mayo de 2018

ESPELEOTEMAS NO DESEABLES

Las cucurbitáceas (Cucurbitaceae) son una familia de plantas típicamente trepadoras por ej. el melón y el pepino (Cucumis melo maduro y Cucumis sativus inmaduro respectivamente), la sandía .. un largo etc. 
A semejanza de estas plantas comestibles está el hallazgo casual de un "pepino" en una sima en la zona del Urdaibai (Bizkaia) por miembros del grupo espeleológico ADES. ¡ No es la primera vez que se encuentran con uno de estos proyectiles!
Durante la Guerra Civil Española alguien debió arrojar una de estas bombas en la cavidad con la intención, casi seguro, que era un lugar adecuado para evitar que explotara. La casualidad ha hecho que en una de las incursiones a esta cavidad situada cerca de una carretera, se hayan topado de bruces con ese artefacto aún sin explotar. 
Lo prudente es no manipular esos proyectiles y avisar a quien pueda desactivarlos. 
En este caso la Ertzaintza (Policía Autonómica Vasca) es quien se se ha encargado de retirar el proyectil para que la exploración de esta cavidad no suponga un peligro real.
La exploración de cavidades en zonas en las que hubo conflictos armados, como la Guerra Civil Española, pueden albergar estos peligrosos dispositivos.  

Los miembros del grupo ADES investigaron qué tipo de proyectil era el que habían hallado, así como sus características. 
El proyectil era una GRANADA DE MORTERO VALERO DE 1933 DE 81 mm. Cargado con 125 g de trilita, con una radio de acción de unos 100 m. 
El mortero que se usaba para disparar estos "pepinos" tenía un alcance de unos 2.200 m.


GRANADA MORTERO VALERO 1933. 81 mm

Informaciones
http://amonio.es/mortero_valero_normal_81.htm

Fotografías
G.E. ADES (con permiso)

lunes, 23 de abril de 2018

RELATO ACCIDENTE POR CAÍDA (7/04/2018). JOKIN LIZEAGA

Pocas veces podemos comprobar el relato de un accidente; que afortunadamente no terminó de forma trágica. 
En la prensa digital he podido encontrar un artículo en el que el corredor de montaña, Jokin Lizeaga describe de forma pormenorizada las circunstancias de su grave accidente durante el transcurso de una carrera por las montañas de Picos de Europa en Asturias.

JOKIN LIZEAGA | CORREDOR DE MONTAÑA


"En el agujero pienso que dejo a tres hijos sin padre, me despido de ellos; qué puta muerte"
Jokin Lizeaga (Urnieta, 1979), revive con una entereza increíble, aunque con la voz quebrada el terrible accidente que tuvo el sábado 7 de abril de 2018 en Asturias del que salió milagrosamente vivo. Hace unos días "colgué" una reseña de este accidente con algunas imágenes en este mismo blog.

ENTREVISTA DE NÉSTOR RODRÍGUEZ  - Viernes, 13 de Abril de 2018.

El Urnietarra, uno de los mejores atletas del panorama vasco y estatal de trail, además de profesor de educación física en Elizondo (Navarra), participaba el sábado (7/04/2018) en Maratón de los Pastores de Portudera cuando cayó a una sima de unos 20 m de profundidad. Pese a tener un hombro roto, fuertes golpes y mucho frío, matuvo la lucidez y las fuerzas, y fue capaz de escalar diez metros, ponerse  a gritar y conseguir que le escucharan otros atletas. Después de tres horas de agonía, en los que no perdió la consciencia, fue rescatado. Unos días después, en una sociedad de Urnieta (Gipúzkoa) cuenta a NOTICIAS DE GIPÚZKOA cómo sucedió, lo que se le pasó por la cabeza, sus reflexiones sobre cómo evitar situaciones así en el futuro... su narración, con ojos llorosos por momentos, emociona y sobrecoge por su sinceridad y por el infierno que vivió allí. "Es  un milagro que esté vivo", reconoce. La suya es una de las historias del año.

¿ Cual es el parte de guerra?
Tengo una fractura de hombro, que se me luxó y se fracturó en la caída, una costilla rota, esguinces en los dos tobillos, un escafoides fisurado y magulladuras varias. Ahora mismo, nada, chapa y pintura. No me preocupa, soy un afortunado.

¿Como sucede?
Fue algo heavy. Cojo la cabeza en el km 17 o así, que es justo subiendo el kilómetro vertical más duro del mundo, según dicen. Voy bien, voy fresco, sin apretar mucho. Había bastante nieve, y corría encima de las huellas para intentar no hundirme mucho porque los días anteriores había hecho 20º C y la nieve estaba muy pocha. En el km 23 o 24, en uno de esos neveros, en lugar de hundirme hasta las rodillas, me hundo hasta el pecho. Soy consciente y abro los brazos para no hundirme más, pero me voy. Desparezco. No sé cuantos segundos son, cinco o seis, quince o veinte metros de caída libre en un tubo vertical. Durante la caída tengo muchísimos pensamientos, lo relaciono con que esa caída me va llevar al mar, no sé por qué. Igual porque caía agua. Lo relaciono con la muerte, adiós... En cuanto caigo, sé que el hombro está roto porque me cuelga. Miro para arriba y veo el agujerito estrecho, muy lejos y pequeño. ¡ Uf...!

Sobrevive al golpe. ¿Qué piensa?
Pienso en las posibilidades que me quedan y en la estrategia. Soy consciente de que en pocas horas probablemente fallezca. Estaríamos a 1.300 metros o así, haría en el exterior seis o siete grados, en el agujero igual menos, hacía frío, caía muchísima agua, era como una cascada por el deshielo. Pensé que para cuando el segundo clasificado llegara al punto de control, se dieran cuenta de que yo no había pasado y empezaran a buscarme, no iba a haber un cuerpo suficientemente resistente como para aguantar tantas horas, así que había que buscar una solución para que me oyeran desde arriba. La única posibilidad de vida es que sé que van a pasar por encima mío y que tengo que llamar la atención de los corredores. Me visto el chubasquero y como una barrita energética y un gel, había cogido varios en el punto de control anterior. Llevaba cinco minutos o así de ventaja, así que al principio estoy callado, pensando más en la muerte que en la vida, pero no pierdo energías. Luego empiezo a chillar. No me escuchaba nadie, había mucho ruido por la caída del agua, que bajaba más, el agujero era más profundo. Estaba oscuro. Empiezo a palpar la pared, veo que es roca y hay agarres, y no sé cómo, empiezo a escalar un poco con una mano. El tubo era estrecho. Gano un par de metros, me motivo, y en una de esas llego a una repisa de unos 30 centímetros para apoyar los dos pies, y a partir de ahí ya se complicaba para subir.
La única opción era que le escucharan desde arriba...
Ahí me acojono porque pienso que me voy a caer de nuevo, así que decido quedarme. Soy capaz de sostenerme con la mano derecha contra la pared y estoy de pie todo el rato. Ahí de nuevo como una barrita y un gel. Recuerdo que llevábamos manta térmica y silbato, saco la manta del bolsillo y se me cae el silbato. Me pongo la manta a la espera de corredores. Empiezo a pasar ya frío y pienso incluso en que caiga algún otro corredor y que los dos acurrucados podríamos mantener la temperatura. Me acuerdo de mi pareja, no estamos casados ni somos pareja de hecho, vamos a casarnos en septiembre. Me acuerdo de eso que teníamos pendiente, qué puta muerte, con tres niños de siete, cuatro y un años. Soy consciente de que dejo eso sin atar, sin viudedad, sin orfandad, sin padre. Qué puto inútil, pienso. Me despido ya de los peques y pienso que la despedida es cutre. Sé que me buscarán, pero ese momento es duro. Me pongo a la espera de que pase alguien. En una de esas pasa uno, veo sus pies pasar por encima, me pongo a chillar como un loco: ¡Eh, eh, socorro! El tío se da la vuelta, me ve o me oye, le digo que soy Jokin, que necesito cuerdas y que pida socorro. El tío vuelve a irse, me entra un bajón de la hostia, para cuando vuelva igual no aguanto, estoy frío, temblando. Pero tengo esperanza. Veo más pies, grito, se para y le grito: ¡No me dejes solo! Y al instante escucho voces conocidas, la de Javi Domínguez y Sergio Aramendia. Les digo que soy Jokin. Ahí me tranquilizo, porque sé que me van a sacar. Me dicen que han llamado al helicóptero, me animan. En ese momento lloro porque pienso que igual salgo de esta.
En ningún momento perdió la consciencia.
-No. De la tibia sangraba bastante, y el dolor del hombro era muy fuerte. Tenía frío, pero estaba muy lúcido, la estrategia que utilicé era la única que podía salvarme. Ponerme el chubasquero, comer y escalar, porque no me hubieran escuchado desde abajo. Escalaría diez metros o así.
Le salvó estar en un estado de forma tan bueno.
-Iba con bastante fuerza, había comido bien en carrera, creo que eso me ayudó. La manta térmica me la eché por encima de la cabeza y echaba la respiración dentro de la manta para aguantar la temperatura. Llega el helicóptero y me dicen que van a hacer unos anclajes. Ahí empiezo a marearme, pero ya pienso en la vida, en que me sacará el bombero. Tenía mucho frío, temblaba a saco, mantenerme de pie me costaba, me había quedado sin fuerzas. Baja el bombero, le pido que me saque rápido. Es mucho más lento de lo que yo quería, sufro mucho para ponerme el arnés, un minuto o así chillando. Quería salir. ¡Sácame!, le grito.
Tenía un principio de hipotermia
-Arriba me ponen mantas. En el helicóptero dicen que estaba con 32 grados, al hospital ya llego con 34. Pienso que me he librado de la muerte. La caída se me hizo muy larga. Abajo despidiéndome de los peques, la mierda esa de no haberme casado... me acuerdo de pensar todo eso en los primeros minutos. Y luego escalar, ser consciente de que los atletas iban a pasar. Tampoco quiero que se insista en que los banderines pasaban justo por encima de la puta sima. Sé que organizar es difícil, no tengo ningún interés en remover esta historia.

Pero se puso en riesgo su vida. ¿Hasta qué punto es fallo de organización o es mala suerte? ¿Se debe suspender una carrera por la nieve? Habrá reflexionado sobre todo esto.
-He hecho una reflexión, sí. Yo me he librado, pero creo que va a pasar algo gordo algún día. Organizar una carrera no es fácil, hay poca gente para hacerlo y por desgracia va a pasar algo a los corredores. Hay mucha industria y mucha economía ya en las carreras de montaña: publicidad, marcas, speakers, prensa deportiva de trail... mucha gente que está ganando dinero con esto, y no los corredores, y los que van a acabar mal somos nosotros. Si tengo fuerzas y ganas, igual me centro más en buscar soluciones a esos errores que en seguir corriendo. Sin haberlo analizado aún mucho, pienso que habría que correr con GPS y localizadores y que haya una centralita que vea, por ejemplo, que un GPS lleva parado diez minutos y dar la voz de alarma. No creo que sea complicado. Soy conocido en este mundo, soy respetado y sé que mi voz tiene fuerza. Igual me adentro en ese camino.
¿Suele llevar móvil en las carreras?
Normalmente el móvil no es material obligatorio. Igual hubiera tenido cobertura, al 112 no sé si hubiera podido llamar. El 112 funciona con todas las coberturas, pero hay lugares en donde no hay ninguna cobertura.
¿Hasta qué punto se pueden señalizar y tener controlados 40 kilómetros de carrera?
-Es complicado, y más con nieve. Por desgracia creo que esa sima está marcada en los planos. Pero no quiero que se hable mucho de esto porque no gano nada. Es difícil organizar 40 kilómetros de alta montaña con poca gente. Igual no se deberían meter 700 tíos en ese estado, pero como da dinero... hay mucha pasta, muchos interesados: hoteles, comercios, restaurantes, la gente que está alrededor de las carreras. Menos el que corre. Es un deporte muy nuevo, la montaña tiene sus riesgos y todos los asumimos. Me gusta correr en ese tipo de terrenos, pero lo que no piensas es que vas a caerte por una sima dentro del itinerario marcado. Hay muchas cosas que mejorar para que no vuelva a pasar, porque va a pasar.
¿Con quién fue a la carrera?
-Con la familia. Sufrirían más que yo seguramente. Están en meta y ven al organizador llorando, gente nerviosa. Les informan rápido de que he tenido un accidente y que me van a llevar en helicóptero, le dicen a mi pareja que tengo algo en el hombro. Ve a la gente fuera de sus casillas y pregunta si le están ocultando algo, pero nadie sabía nada. En cuanto llega al hospital ella pregunta si hablo o muevo los pies y le responden que sí. La niña mayor es consciente de lo que está pasando, acaba con fiebre ese día, y el de cuatro años dice que estoy en un agujero en el monte, no es consciente. Es una putada que yo haga sufrir a mi entorno. Que yo me lo pase bien y que los demás estén sufriendo me da que pensar. ¿Merece la pena? ¿Soy egoísta?
¿Cómo se va a tomar a partir de ahora las carreras?
-No lo sé. Sé que voy a correr, ir al monte, seguro que me volveré a vestir un dorsal. Me gusta el monte, sufrir, competir, no me cuesta mucho esfuerzo ganar, y eso es bonito, el ego se infla con las victorias. Igual las competiciones de tanto riesgo o de alta montaña empiezo a dejarlas. No sé si lo conseguiré.
Está abrumado por el interés de la gente.
-Sí. Agradecido. No tengo redes sociales, menos mal, pero igual he recibido 2.000 whatsapps, no sé ni cuantos. He respondido a todos o a muchos. Estoy sobrepasado. Me ha venido bien, porque durante las horas de observación he contestado diciendo que estoy jodido pero contento. Me gusta contarlo, necesito sacarlo. Las noches están siendo duras. El domingo dormí en casa y tuve un pequeño ataque de ansiedad. Me estoy despertando muchas veces con la caída y sigo pensando que me va a llevar al mar, que no sé dónde acaba este embudo. Pero creo que estoy bien (se ríe). Igual alguno dice que ya se me ha ido la olla. Soy consciente de que tengo una suerte del copón. Igual no era mi momento porque sigo teniendo cosas que aportar a la vida. Es muy complicado caer quince metros y que el cuerpo aguante, que no haya habido una fractura abierta y me quedara inconsciente. El bombero me dijo: Has caído de una quinta planta.
¿No fue chocando contra las paredes en la caída?
-No sé, tiré nieve, igual cayó y amortiguó algo. Igual el músculo, como iba en carrera, estaba preparado para impactos. Sé que es un milagro caer de un quinto piso de pie y no tener nada en las vértebras, no partirme los tobillos. Me parece increíble. Será que me ha tocado seguir vivo. Soy un afortunado. Estoy agradecido a la gente por el apoyo que me ha dado. Los cinco corredores que se quedaron conmigo sufrieron la hostia, pensaban que igual no salía de ahí.
Informaciones
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/04/13/deportes/en-el-agujero-pienso-que-dejo-a-mis-tres-hijos-sin-padre-me-despido-de-ellos-que-puta-muerte

jueves, 12 de abril de 2018

ROBO DE MATERIAL EN LA RN-103. Rasines (Cantabria)

Publican en su blog que el  7/04/2018 miembros del grupo espeleológico GAES de Bilbao vieron con sorpresa que las instalaciones que tenían en la cavidad RN-103 habían "desparecido". Desde luego alguien ha sido el autor de semejante estupidez. Los motivos de estos hechos no están claros, desde luego para mi. El coste de ese material es pequeño y por ello "el posible beneficio económico" también. Si la desaparición se debe a otros motivos ???  ¡La verdad es que no lo sé! 
Además del trastorno que supone el que se hayan llevado material, hay otros aspectos que deberían hacer reflexionar a quienes cometen esos actos. El robo de material puede ser la causa de un accidente al haber desaparecido sistemas de seguridad que han sido colocados para ese motivo. La responsabilidad de ello está en quien/es lo hacen. Será muy complicado saber quien lo ha hecho, pero yo apelo al sentido común para cosas como estas no se repitan. No son hechos aislados puesto que ha pasado demasiadas veces.

Enlace del blog del GAES

http://espeleo-gaes.blogspot.com.es/2018/04/07042018-visita-no-planificada-al.html

RESCATADO AL CAER EN UNA SIMA. Aramotz-Amorebieta (Bizkaia)

Un operario forestal de 42 años fue rescatado el día 27/03/2018 después de haber caído a una sima  de unos 8 m de profundidad cerca de Belatxikieta en la sierra de Aramotz, en el T.M. de Amorebieta (Bizkaia), mientras realizaba labores de limpieza.
El accidente sucedió hacia las 14.10 y fue rescatado a las 16 h por Bomberos y el Grupo de Rescate de la Ertzaintza. Tras ser estabilizado por sanitarios que acudieron al lugar fue trasladado en helicóptero al Hospital de Galdakao (Bizkaia).





Informaciones
http://www.durangon.com/rescatado-un-operario-de-42-anos-tras-caer-en-un-pozo-en-belatxikieta/
http://www.orain.eus/operario-herido-al-caer-agujero-monte-belatxikieta-amorebieta/
http://www.elcorreo.com/bizkaia/herido-caer-agujero-20180327183851-nt.html

lunes, 9 de abril de 2018

RESCATADO AL CAER EN UNA SIMA. Majada del Tordín (Asturias)

Un corredor de carreras de montaña, Jokin Lizeaga de 39 años,  un referente nacional en este tipo de competiciones se precipitó 20 m en una sima en la zona de la majada de Tordín el sábdo día 7 de abril. El accidente se produjo al pasar por una zona en la que la nieve impedía ver la entrada de la sima cuando participaba en el Trail de de las Pastoras de Portudera, carrera que ya está en su palmarés.  
El accidentado que presentaba policontusiones (fracturas costales, tobillo, etc), luxación de hombro y signos de hipotermia fue trasladado en un helicóptero medicalizado al hospital Francisco Grande Covián de Arriondas (Asturias).
Afortunadamente el accidentado consiguió subir por sus propios medios, a pesar de las lesiones, unos 10 m para poder gritar y conseguir que alguien le oyese. Otro corredor fue quien alerto a los grupos de rescate.
El accidentado fue rescatado por el Grupo de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA).

Imagen relacionada

Informaciones
http://www.diariovasco.com/deportes/mas-deportes/monte-trago-media-20180409010137-ntvo.html
http://www.nieveaventura.com/2018/04/08/jokin-lizeaga-salva-milagrosamente-la-vida-tras-una-caida-en-una-maraton-en-asturias/

CASCADAS DE URKATE. Arriola (ALAVA)

Las cascadas de Urkate se hallan cerca del pequeño pueblo de Arriola, un núcleo poblacional de menos de 50 habitantes perteneciente al término municipal de Asparrena (Alava). Se trata de un escondido paraje ubicado en la cara sur de la Sierra de Urkilla. Toda la zona se halla recubierta de robledal muy bien conservado. 
Estas cascadas fueron descendidas por primera vez por el colectivo SASITROKA en el año 2015. La época mejor para verlas o descenderlas es en época de lluvias. En verano casi llegan a secarse al estar orientadas al sur. 
Las fotos corresponden al sábado día 7 de abril. 
La aproximación se hace desde Arriola. Al final del pueblo existe un lavadero desde donde sale una pista en muy buen estado. Una valla metálica advierte a los usuarios cerrarla después de pasar para evitar que el ganado escape. La pista asciende unos 600 m.
hasta un altiplano en plena sierra de Narbaiza desde donde se pueden ver las cascadas. En este punto se debe aparcar el vehículo al estar regulado el paso por las pistas para vehículos autorizados. La aproximación es muy sencilla, toda ella por pista. Son 2,7 km que se hacen en unos 40 minutos.
Junto a la pista hay unos enormes cantos rodados de arenisca que dan información sobre la geología de la zona. Las cascadas se abren en un escarpe de margo-caliza desde donde el arroyo Urkate se precipita. 
En la cabecera existe una chabola pastoril y un depósito de captación de agua.

Informaciones
http://ropewiki.com/Urkate





jueves, 5 de abril de 2018

POZOS TXOMIN I y II. NUEVA TOPOGRAFIA

Durante este invierno a pesar de una meteorología muy adversa se ha podido reexplorar  estos enormes pozos. La topografía actual, con otros medios y sobre todo con más luz que las anteriores ha permitido revelar que estos dos pozos se hallan unidos y que el pozo Txomin I se halla comunicado con Txomin II.
La topografía ha sido realizada por el G.E. Esparta (Barakaldo). En la reexploración han colaborado otros grupos (AMET-Oñati; BURNIA-Galdames; ZARAMA espeleo-Vitoria).